Es por eso que vivo más solo que con nadie,
porque nadie es quien siempre solo vive conmigo.

No quiero ni tengo lugar entre rumores
que critican y, sin defensa, llevan a juicio
y te condenan porque sus vidas carecen de sentimientos y sentido.
No quiero vivir esclavo de razones
que aprisionen emociones
y den vuelo a improvisados impulsos
que se atrincheran
ante lo parco, estrecho y absurdo
de sus vidas aburridas y de delirio.

Prefiero nadar en un océano
de instantes y vivir los pequeños detalles
sin reglas de lo divino,
que de nadie me hagan dueño ni esclavo,
y ser como soy, aunque sea equivocarme
quien acompañe mi camino y destino.

Es por eso que vivo más solo que con nadie,
porque nadie es quien siempre vive conmigo.