
dejando mi copa vacía.
No pude brindar con aquellos mis amigos
que algún día parecían,
con pena quedé esperando
palabras que para mí no tenían.
¡Un amor, que no sé si está,
o si es cercano a una lejanía!
Me quedó el dolor en la mirada,
y en el corazón el llanto de este último día.
Soledad de doce campanadas a un viejo año,
donde sin darme cuenta…
se me fue la vida.

Poema propio.
Fuente de la imagen… Propia.

