
allí me encontré con todos mis sueños,
sola y sin mirar atrás
reposaban entre mis dedos
hojas y flores sin dueño
que iba sembrando en mi caminar,
por un sendero de paz y un silencio,
que siempre fuese
de los demás anhelo.
En él se paró mi tiempo.
Quise sembrar mi verdad,
la de una niña que sin querer
quedará atrás.
La inocencia que sin quererla
perder… también se irá.
Hoy quise ser feliz,
y que solo fuese el sentir del amor,
quien mis flores pudiera cortar,
para vida poder…
a otra vida dar.
Poema propio.
Fuente de la imagen :
Antonio Bautista.

