
Hoy llegué a vivir y sentir.
La esencia de la tristeza que has cautivado en mi.
Escuché tus palabras que ni al
Peor enemigo alguien debiera decir.
Aquellas que aunque tu fueras de otro.
Jamás yo…te diría a ti.
Acaricié tu daño más profundo, el odio…
Que ningún Dios escuchó decir.
En el interior decirme que en esta vida.
La mía…Valió la pena no vivir.
Hoy me fuí entre lágrimas de tí.
Entre copas de vino.
Se ahogó mi corazón.
El que por tí…toda mi vida quedó mojado.
Por las quejas y llantos de tu amor.
Quedaron copas vacías…
embriagadas.
Del licor de nuestro adiós.
¡En su brindis!.
Manchadas de color de sangre
Rotas en el suelo, sin vino…
Quedaron solas las dos.
poema propio
Fuente de la imagen:
http://fotosypoesiainsurgente.blogspot.com.es/2015/04/la-copa-rota.html?m=1
