
nunca más sola y cautiva,
en mi pecho te atrapé,
para sentirte el resto de mis días.
Te defenderé sin medida,
«sangre «, ya de mi sangre,
que te vivo más que a mi vida,
te seré fiel hasta mi muerte
y nadie habrá en este mundo
que te dañe ni un momento
mientras mi corazón
junto al tuyo respira.
Poema propio.
Fuente de la imagen :
Autora: Joaquima Jimenez.

