
nos alejó el cansancio.
Nos acostumbramos a sentirnos sin escucharnos,
sin querer a los ojos mirarnos,
a respirar el mismo techo
sin tocarnos.
Ya nadie somos,
ni yo al tuyo
ni tú a mi lado.
Siento que ya no estás,
siento que ya no estamos.
En mi camino final,
no hay otros pies conmigo…
que no sean mis zapatos.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://images.app.goo.gl/QfzL64E4rEtm1X9GA

