
Pasó… hasta la vida,
pero nadie tocó mi puerta.
Por senderos oscuros paseaba la mente,
en mi sentir, clamores de silencio,
en mi alma, caudal de lágrimas y ausencias.
Asomé por el cristal mi pobreza,
esperé… con la puerta abierta,
de ella el tiempo se apoderó,
la cerré en mi corazón,
y conmigo se hizo vieja.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://piedradeescandalo.wordpress.com/2010/07/27/queretaneidad-1-del-queretano-mester-de-llamar-a-la-puerta/2436955299_5b1eb78d8f_b-2

