
en poco tiempo, no me pude alejar,
ni vivir fuera de ti.
Atrapado me quedé en el rincón de nadie,
solo y sin propia vida.
Droga maldita,
que viniste sin llamar,
mátame pronto si no te vas,
que por un instante que te amé,
con la moneda de mi vida
no te quiero yo pagar.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/10/02/sexo/1159779547.html

