
y solo ha pasado un año
desde la última vez.
Volver a ver sus ojos
limpios y profundos,
y en su cara
enredados negros cabellos
desglosando en sus labios
la sonrisa mezclada con la palabra
de una vida…
que solo quiere vivir.
Como ángel sin alas,
volando a su cielo fue.
Tarde de un momento
de cualquier domingo,
festejo, entre alguna cerveza,
y un selecto café.
Tarde que murió en la
anochecida,
cuando ella marchó
y él también se fue.
Despedida de un hasta pronto,
quizás un año después,
de un domingo de cualquier tarde,
vivir la vida
entre atracción sin reglas,
alguna cerveza,
y algún que otro selecto café.
Poema propio.
Fuente de la imagen… Propia

