
Te voy a contar, mi pueblo,
lo que por ti estoy sufriendo.
pero te sigo queriendo.
A diablo me condenaron,
sin juicio, y en cadenas de falsos pecados,
me desterraron al infierno.
Fueron mis silencios callados
los que no me perdonaron.
Fui ausente
de lujurias, envidias y orgullo.
Solo miré para otro lado, cuando eran otros,
que hasta tus entrañas robaron,
pagando como judas sus excesos.
Me apartaron de ti,
por no señalar quién merecía el castigo,
por saber de verdad quién… y no decirlo.
Así que quemándome estoy,
en este infierno maldito,
y por no declarar culpables,
me colgaron el San Benito,
sin poder ver a mi gente,
sin poder vivir ni respirar
el aliento… de mi pueblo querido.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://www.gentedepaz.es/la-coronacion-canonica-de-la-virgen-de-la-cabeza-de-el-carpio-ya-tiene-itinerario

