
El desprecio de tener que caerte bien…
La falsa mirada desde la clase de tu clase…
La de tu separación…
Esa que te hace más grande…
La del no querer mezclarse..
Esa!!!…
Que te engorda Sin llenarte…
La de tu eterno vacío…
La de signos de iglesia…
Sin confesión..
Sin penitencia…
La de manos de concordia entre divinas frases…
La del… hermanos podéis ir en paz…
La conciencia?…
Manchada de sangre.
Esa clase…
Que te obliga a callar y no hablar…
A Obedecer para no pensar…
A Sentir culpa… Por no adorar…
Los que oprimen a tu sangre.
Clase…
En la que no hay lugar…
Ni dinero para estar…
Ni palabras que envidiar…
De asesinos… Vestidos de traje.
Que en un solo confesar…
Son absueltos de matar…
Aunque fuese…
A Su propia madre.

