
Se marchó el momento de vivir.
Y a quien sentir.
Se fué sin decir adiós el amor de mi.
Quedó dormida la ilusión.
En su sueño más profundo…
El desamor se apropió de mi
Nunca más…
Aquel en mí despertó.
Se quedó sin voz mi corazón.
La soledad nunca me acompañó.
No pude sentir sufrimiento
A pesar de tanto dolor.
Ni siquiera pude morir.
Del amor que tanto viví.
Terminé sin habla al respirar.
Sin imagen donde mirar.
Sin otra alma donde buscar.
Enterrado quedé sin morir.
Sin nada que, ni a nadie quien decir.
No pude amanecer más.
Yo mismo con mi sueño.
Sin despertar…
Por ti…
Viví solo… Para contigo morír.
Poema propio
Fuente de la imagen.
http://www.conversandoenpositivo.cl/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=1724:la-ciencia-desvela-los-secretos-del-amor-eterno&catid=40:neurociencias&Itemid=102
