
Hablo sin escuchar lo que digo,
entiendo lo que nadie dice,
cuando solo estoy conmigo.
Camino sin andar,
galopando a ningún destino.
Siento la lluvia del amanecer,
cuando la noche moja mi camino.
Vivo muerto y sin vivir, vivo.
Solo soy feliz cuando despierto,
porque siempre duermo el sueño del olvido.
Solo te quiero cerca,
cuando lejos estás de mi lado.
Y en la cárcel de tu vida,
preso y sin pecado.
Te quise nada, pero menos te amo.
Hoy adoro la verdad de la vida,
y ahora que estoy muerto,
nadie está a mi lado.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
http://candilejaspoeticas.blogspot.com/2011/04/contrastes.html?m=1

