
para que vuelvas a vivir.
Acogí tu nacer.
Me ofreciste tu esplendor,
tu brillo, tu silencioso amor.
Te quise como tú querías,
en un descuido y abandono
casi tu vida acabó
Mi llanto
regó tu tierra.
Me acostumbré a ti,
mi amada planta interior.
Tus hojas, claras y limpias,
tu verde esperanza,
nuestro amor.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://www.colourbox.com/image/plant-is-in-hands-image-3841528

