
Son noventa Los años de ella. Noventa primaveras.
Con sus lluvias, soles y tormentas.
Sus dolores ocultos…
Entre fríos y calores.
Entre llantos y penas.
En el acabar de sus días.
Con la ausencia de su amor. Sus olvidos día a día.
Sus palabras perdidas.
Letras apagadas…casi sin voz.
Su cuerpo que ya no tira..
Sus pies… Que de ella no son.. Sus manos temblorosas.
Sin lágrimas en los ojos.
De tanto sufrimiento…
Ya ninguna le quedó.
Cada vez más sola.
Siempre en medio de nadie. Olvidada casi en vida…
Querida cuando falte.
Pequeña vieja mía.
El peso de tu vida.
Noventa razones tengo…
Para nunca olvidarte.
Sangre de mi sangre.
María Josefa. Su nombre. María es por la calle.
Abuela y Maruja para mis hijos queridos.
¡Para mí! por siempre y la memoria me respete.
¡Para mí!
Mi única y querida madre.
Noventa años de edad. Noventa razones. ¡MADRE! Para no dejar de amarte.

Poema propio.
Fuente de la imagen :
https://www.google.es/amp/s/carolachavez.wordpress.com/2015/05/12/cdlm-dia-de-la-madre/amp/?source=images

