
de sonrisas revueltas y
desenfadadas,
de miradas limpias,
noche… también de tristeza.
La de una ausencia,
que no volverá a sentir
el calor en nuestra mesa.
Noche de cante,
de juegos y palabras tiernas,
de corazones y manos abiertas.
Feliz noche que
poco a poco se hizo vieja.
Noche de ensueño,
con ellos y ellas,
en el recuerdo quedó
la digestión del amor
y de una feliz cena.
Mi cena de nochebuena.
Poema propio.
Fuente de la imagen… Propia.

