

Todo ocurrió un jueves cualquiera.
La noche ganó al día…
El calor acompañó al frío…
En tres actos de café teatro…
De tres muertes sin asesino.
Son tres cuentos macabros.
Dos vivos se reían.
Dos vivos lo contaron.
Ninguno de ellos moría.
No se si mucha o poca gente.
Para que esa muerte naciera…
Nos hablaron con sus caras…Con sus ojos…
Con sus cuerpos.
Uno alto y otro bajo.
Se llaman solos… Una y Media.
Que hora y media!!!…de tan sana risa.
Se escucharon…Se gritaron…
Se cayeron y sentaron.
Hasta sus caras se juntaron.
En sus gargantas!!!
Cuestiones de vida y muerte…
Siempre se iban preguntando.
Noche grande de café teatro.
Valió la pena su tiempo.
La Una y Media siempre fija.
Misma hora en los tres actos.
Con ellos…
Todo empieza…Ni termina.
Suerte que tuvimos los que estamos.
Ver dos jóvenes en vida.
Con la muerte entre las manos.
Dando vida a los presentes…
Reirse de ella con descaro.
En este jueves de invierno.
Una vez en la almohada.
Con ellos en la mente.
En sus tres actos de muerte.
La sonrisa en nuestros labios.
A la Una y Media cada jueves.
Quisiera poder muerto.
En ese café teatro…
Poder volver a verte.
Poema propio.
Fotos propias
