
Volví a ser lugar para ti
en ningún sitio,
me fui de tu vida
sin haber venido,
quise de nuevo abrazarte,
pero no quisiste
ser nunca
mi horizonte perdido.
pasajero de mi camino,
que te ofrecí mi amor y dolor,
que dejaste que en ti viviera
pero no quisiste que de ti fuera,
ni mal ni buen hijo.
Marché lejos
con la tristeza en mi corazón,
quise ser día de tu amor,
pero sin adiós me echaste
a otro rumbo sin destino.
Gritos de mi angustia que
nunca despertaron
a tu sueño dormido.
No fui para ti bendición
de Dios.
Sin inquietud en tu vivir,
pueblo que siempre estás en mí
aunque tu corazón jamás
lo quisiste junto al mío.
En un rincón de mi alma
a pesar de tu desprecio
siempre alumbrará una llama,
por si tus calles de letargo
susurran a mi oído un día
que me quieres libre
para hacerme de ti preso.
Pueblo que no quisiste
que fuera voz de tu garganta.
Pueblo que no quisiste que fuera
hijo… de tu estrellado azul cielo.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://www.cordoba24.info/html/bujalance.html

