
25 de febrero de cualquier año,
cincuenta y ocho sombras sin vejez,
solo son 58 años.
No acabó con tu alegría
la dureza de la vida,
la de un pecho maltratado
ni la de un corazón enfermo y herido
tres veces abierto por un mismo lado.
Es por eso que te vive la vida,
por eso nadie y muchos te han olvidado,
por eso seré tu sombra de nuevo,
un día 25 de cualquier mes,
25 de febrero de un próximo cualquier año.
Poema propio.
Fuente de la imagen… Propia.

