
Todo era perfecto,
el azul cielo lucía
sobre aquel camino empedrado,
y entre las hojas
que se alejaban de sus ramas
cantaba el ave su amanecer.
El bosque despertaba,
y en el aire quedaba
la fragancia del rocío,
cuando a tierra mojada
sentía su olor en mi piel.
Apareció frente a mí la vida,
y en mis brazos dormida…
hasta mi muerte con ella quedé.
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Poema propio.
Fuente de la imagen :
Autora: Dolores Vargas López.
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