
la ruleta de la vida castigó
a un buen amigo/a
que ante su sorpresa y sin aviso,
un maldito mal y sin permiso
en su cuerpo penetró.
¡Cuantas noches de tensión,
las que tuvo que soportar
sin cordura ni razón!
sin saber si aún podría…
seguir viviendo o no.
¡Un milagro y todo cambió!,
el mal que tenía se limpió,
y ahora convive con el CBD,
un remedio canabidiol.
Estracto de planta
que palia su ansiedad,
sin convulsiones,
sin sufrimientos ni aflicciones,
con la que quiso querer vivir,
con la que reza sueña y duerme.
Podía haber sido cualquiera,
tú o yo,
pero fue él quién con nosotros…
para siempre sin dolor vivió.

Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://cbdnow.es

