
por el mundo de tus palabras,
comencé a componer y a quererte
en cada una de sus letras
que dibujaban la pasión
y mi amor por ti.
Sin tinta me quedé,
y todo lo que sentía
en mi obra de poesía
no te pude ya escribir.
Las hojas de mi silencio
las callaron otros versos
y el pincel de otra mano
firmó su final en él.
Seco quedó para siempre mi lápiz,
y el libro que no escribió,
solo yo te lo pude leer.
Poema propio.
Fuente de la imagen:
https://www.pinterest.es/mayracruzmendoz/drawluciabepedritaparker-and-more

