
que de mí se escondía,
paseaba por los recuerdos de una vida,
ya más cerca de su final
que del comienzo de sus días.
Pocas palabras me dijo
y a pesar de su cercanía,
de algunas verdades me hablaba
que quisieron ser mentira.
Cruzamos por el camino
de ninguna parte,
quedé sólo con mi olvido
sin compartir mantel con alguien
que no fuese en mi garganta
el sabor amargo de un añejo vino
y una silla vacía
que perdida en el rincón
de cualquier parte
fue siempre mi única compañía.
Se cansaron mis pensamientos,
me recogí
en el fondo de mi silencio
con la esperanza de que algún día
pudiera yo mismo encontrarme
y de nuevo libre sin pagar precio,
volver a seguir viviendo
con mi fantasía…
y con el fiel amor
que siempre tuve de nadie.
Poema propio.
Fuente de la imagen :
https://www.google.com/amp/s/ivanrin.wordpress.com/2014/03/13/mi-sombra-y-yo/amp/

