
Amaneció una tierra,
para algunos dormida
y para otros despierta.
y único pensamiento,
que a la diosa libertad
dejó sin dueño.
Al criterio le ganó la ignorancia,
la cultura perdió la batalla del encuentro.
Así despertó mi tierra,
con justicieros sin justicia,
cazadores de libres pensamientos,
enterrándolos en cunetas,
sepultando los sentimientos.
En nombre de nadie te lloro,
entre el sueño y la pereza,
tierra verde y blanca,
qué pena que mañana
tu libertad como la nuestra,
en la cárcel del odio,
Andalucía esté presa.
Poema propio.
Fuente de la imagen.
Montaje propio.

