
perfumada y aromática,
que acaricia en los labios
su amargor cada mañana,
testigo de pasajes en la historia.
Vestido de negro,
espectador de amor y desamor,
de alegría y dolor,
siempre disponible,
aunque de tanto en tanto
quede solo y triste,
que con alguna prisa
nadie lo ingirió.
Café único y acompañado,
caliente o frío
de color tostado,
que convive en nuestras rutinas,
imposible de dejar de lado,
¡café!,
olor embriagador
y de la vida enamorado.

Poema propio.
Fuente de la imagen propia.
https://cbdnow.es

