cataluz

SÓLO.

Dejé de vivir. Me encontré preso de desconsuelo en la cárcel del abandono. No quise dejar a nadie mi aliento De una tormentosa vida, escondida, y de secreto sufrimiento. Vivo…

SE VA.

Hoy escuché con pena tus palabras, palabras que van perdiendo su sentido, trabadas y apagadas. Hasta mis manos de tristeza lloran cuando con las tuyas, temblorosas se abrazan, sin poder…